sábado, 25 de noviembre de 2006

BAJO LA INFLUENCIA DE DAVID AGUILAR

entorno a las horas de oficina que me sienta a escribir no tiene horario de entrada y salida siempre me encuentro en esta silla dura cuando tu recuerdo me llama ala infinidad cuando me invita a pintraculizar las ideas mas nobles los delirios que me esconden las noches tormentosas de mutilarme con carbones con sacapuntas ya desafilados y la caja de lapiceros vacía de infiltrarme por la noche en la densa oscuridad en la vuelta y vuelta a los versos en el redundo contorno contradictorio de tus recuerdos en el teorema de paginas que arriba van a blog que intuya tus parpados de sol cuando se cierran y dejan abierta mi imaginación de el día de la tarde a medio sol de fugarme por tu historia conociendo a prisa voy del teléfono que suena con alguna frecuencia o la típica canción que me descubre la que pongo al reproductor en vuelta y vuelta no me cansa repetir el decir de poderte hacerte suspirar hasta que puedas capturar la mas tibia de mis notas de amor donde con un juego de luces brillara tu nombre en esta canción.... Sergio

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿De cual te fumaste cuate?
Ta bien, aunque no hayas respetado los equilibrios básicos de una poesia, espero haya sido por puro estilo y no por omisión.

Tienes que publicar más para poder acostumbrarnos a leer tu estilo.

Te felicito, aunque no sé por cual de todos tus triunfos.